La mayoría de las personas cree que los monstruos anuncian su llegada.
Piensan que hacen ruido.
Que gritan.
Que muestran los dientes antes de atacar.
Pero los verdaderos depredadores nunca necesitan hacerlo.
Los verdaderos monstruos sonríen primero.
Yo aprendí eso de mi padre a los nueve años, la noche en que lo vi destruir a un hombre mientras compartían una botella de whisky frente a la chimenea.
—Si el enemigo cree que eres inofensivo —me dijo mientras acomodaba lentamente sus gemelos de pla