Narra Amelia
Nunca olvidaré el sonido que hizo la puerta al cerrarse detrás de mí.
No fue un golpe.
Ni siquiera fue fuerte.
Pero algo dentro de mi pecho entendió inmediatamente lo que significaba.
Final.
La lluvia golpeaba los enormes ventanales de piedra del internado Saint Catherine como si Escocia intentara arrancar el edificio completo de la montaña. El cielo gris convertía todo en un paisaje muerto. Frío. Hostil.
Perfecto para una expulsada.
Perfecto para una chica que acababa de descubrir