—¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me desmayé? ¿Qué fue lo que me hicieron en ese comedor comunitario para que haya terminado hospitalizada? —preguntó Brenda, clavando la mirada en el médico, casi suplicando respuestas. Había un hilo de esperanza en su voz, frágil, como si realmente creyera que él podría explicarlo todo.
El médico no respondió de inmediato. Simplemente, la observó en silencio, con esos ojos que parecían diseccionar más que mirar. Se dio cuenta de que Brenda era una mujer hermo