—Señor… lamentamos la demora. Hicimos todo lo posible por salvarlo, pero, lamentablemente, no hubo nada más que pudiéramos hacer —dijo el médico con voz serena, pero cargada de pesar—. Lo sentimos mucho.
Hizo una breve pausa antes de continuar.
—Por ahora, su esposa está estable. El impacto fue muy fuerte para ella, pero está fuera de peligro. La hemos sedado para que pueda descansar mientras continúa su recuperación. Puede visitarla si lo desea. Permítame acompañarlo a la habitación.
Una vez d