42 — Madame Clara: La médium.
La mañana siguiente amaneció gris, apagada, como si el cielo hubiera decidido respetar su duelo. El alta médica llegó sin demasiadas palabras; los médicos hablaban en voz baja, los pasillos estaban llenos de sombras que parecían más largas de lo normal, y cada paso que Johnny daba junto a Ángela hacia la salida parecía arrastrar un peso invisible.
Ángela caminaba despacio, todavía débil, pero con los ojos más firmes. No había lágrimas. No había espacio para ellas. Solo quedaban la determinación