Mientras Alejandro rubricaba su destino corporativo en la sala de juntas del hotel, Sofía se dirigía al campus universitario, cada paso más pesado que el anterior. Su cojera, aunque leve, se sentía hoy mucho más presente que los días anteriores. A veces lo olvidaba por completo, pero con Valentina siendo indirectamente cruel, parecía que su pierna quería jugarle un juego por eso.
Al entrar, los cuchicheos no fueron disimulados. Las miradas, que hasta hace poco eran de pura envidia por todo lo q