Elizabeth
Elizabeth despertó lentamente al sentir la luz suave del sol filtrándose por las cortinas de la habitación. Sus ojos se abrieron despacio, ajustándose a la claridad tenue. Por un momento, se quedó mirando el techo blanco, escuchando el sonido rítmico del monitor cardíaco a su lado.
Intentó moverse. Llevó la mano a la frente, notando el vendaje grueso allí, recordando la queda, la lluvia… y a John.
“Él me encontró…”
Alice, que estaba revisando su celular, se levantó de imediato en quanto vio que Elizabeth había despertado.
—Señora, ¿cómo se siente?
Elizabeth miró a la enfermera y tuvo un instante de confusión antes de recordar lo que había sucedido.
—Creo que bien. —En realidad, estaba incomodada con las vías en el brazo y los monitores conectados a su cuerpo.
—¿Quiere un poco de agua? —preguntó la enfermera.
—Sí.
De inmediato, Alice la ayudó a beber agua. Luego se acercó y acomodó la almohada detrás de su cabeza.
—El doctor Saints pidió que lo avisáramos en cuanto despertara