John
Las horas pasaban lentamente cuando finalmente la puerta se abrió y Adam entró en la sala VIP.
A John no le agradó verlo, mucho menos saber que había sido él quien atendiera a Elizabeth. Pero no mostrou ninguna reação. Sus ojos permanecían inexpressivos, la postura firme.
Aquel frío distanciamento irritó a Adam.
— John, en primer lugar, estoy aquí como médico — dijo Adam, adoptando un tono profesional y directo.
— Elizabeth sufrió una torcedura en el tobillo. El cuadro más delicado fue una hipotermia avanzada; necesitará cuidados continuos durante las próximas horas. El golpe en la cabeza, por suerte, parece haber sido superficial. Los exámenes no detectaron coágulos ni lesiones internas. Aun así, la mantendremos en observación y repetiremos los estudios según el protocolo.
John asintió lentamente, la mirada fija en el médico. No dijo nada.
— Por ahora está sedada. En breve será trasladada a una habitación. — añadió Adam.
Hubo una breve pausa. Adam respiró hondo y, con un tono me