El regreso de Pamela
El silencio de la noche se extendía por los salones de la mansión Walker, solo interrumpido por las suaves risas de Elizabeth y el tono grave de la voz de John. Sentados juntos en la amplia sala, conversaban tranquilamente mientras sus hijos se entretenían en sus propios mundos. Anthony, con expresión concentrada, jugaba con su móvil; Mary reía en voz baja mientras jugaba con los gemelos; y la pequeña Emily dormía plácidamente, acunada en los protectores brazos de John.
Viv