Al entrar en la habitación, John se encontró con la mujer que tanto amaba, dormida, con una expresión serena, como si solo estuviera disfrutando de un sueño tranquilo.
Se acercó lentamente, le tomó la mano con delicadeza y se la llevó a los labios, depositando allí un beso lleno de amor y alivio. Con la otra mano, la posó suavemente sobre su vientre, ahora con un significado completamente nuevo.
Se sentó a su lado, permaneciendo allí, sosteniendo su mano, hasta que ella despertó.
Cuando los ojo