Abrí los ojos y me encontré con que Esteban no estaba a mi lado. ¿Se había ido? Pensé, mientras me quitaba las cobijas y me incorporaba, aún con el corazón un poco acelerado.
—Aahh!!. —Grité
Apreté la ropa que había dejado sobre la silla y me vestí lo más rápido que pude, tratando de recomponerme. Salí de la habitación y caminé hacia la sala, buscando un poco de tranquilidad. Al girar la cabeza hacia la cocina, lo vi de espaldas, concentrado en lo que parecía ser el desayuno.
Estaba sin camisa