Tras aquella breve charla, Luciano fue a ver a su hija, este día se le había hecho eterno en el hospital. El hombre no podía concentrarse en nada, su vida tal y como solía conocerla, había cambiado en segundos.
No podía creer cómo era posible que Amelia estuviese embarazada, él mismo habia visto el reporte médico y ahí, claramente decía que Amelia tras perder a su hija la habían declarado infértil.
En definitiva, esto era un maldito error que le iba resultar demasiado perjudicial, no entendía nada de lo que había sucedido, por lo que aun con dudas antes de llegar con su hija, decidió llamar a su asistente.
- Julio… Necesito que me investigues nuevamente el tema de Amelia. -dijo Luciano con una voz molesta.
- Señor, ¿Qué necesita específicamente? -preguntó Julio ignorando toda la tormenta que traía Luciano en la mente.
- Quiero saber, ¿quién expidió el reporte medico del alta de Amelia cuando perdió a su hija?
- Pero… Señor, todo está en el archivo que le envié… -dijo Julio un tan