Algo que debía reconocer Luciano era que, Barbara lo conocía bastante bien. El haberse conocido y haber hecho una sociedad, le había traído muchos beneficios, no solo a él, también a ella, pero, todo eso claramente había hecho que él descuidara a su hija, para enfocarse en aquellos jugosos negocios.
Barbara en los 3 años que llevaba de conocerlo, había aprendido a leer a Luciano, sabía por dónde entrar y cómo hacerlo, solo había “algo o alguien” con quien no estaba dispuesta a lidiar, ya que ese