Tras 12 horas de vuelo, el avión aterrizo en Milán tal como Luciano lo había dicho, Amelia se vio envuelta en un mar de personas que hablaban un idioma que no comprendía, aquello la aturdido un poco, pero no dijo nada, solo se limito a seguir a Luciano mientras él la tomaba de la mano.
Al bajar del avión, Amelia, Almendra y Luciano desayunaron en un elegante lugar, tras aquello, el hombre pidió su auto y sin decirles nada, comenzó a conducir hacia Brera, lugar donde podrían encontrar piezas únic