Adele piensa que ahora que su mamá sea dada de alta del hospital, sería bueno que ella se fuese con ellos a su casa en Pienza, pues ahí la vida es más tranquila, hay mucho campo donde ir a caminar, hay flores y están sus perros, sus gatos y su vaca; ella puede llevarla a dar largos paseos, ella puede cuidarla y no se sentiría solita.
—Papá, ¿crees que mamá querría irse a casa con nosotros? —preguntó la niña con curiosidad.
—No lo sé, debemos preguntárselo, pero si no quiere, debemos aceptarlo