Antonio hizo a un lado el auto y detuvo su marcha, luego de ello, tomó un poco de aire y lo dejó salir en un suspiro.
—¿Puedo? —dijo el hombre sacando una cajetilla de cigarros de la guantera.
Aquella acción sorprendió a Ángela, puesto que hacía mucho tiempo que no le veía fumar, de la última vez ya habían sido varios años. Ángela sabía que solo hacía aquello cuando algo de verdad lo tenía preocupado o inquieto.
—¿Qué sucede, Antonio? ¿Quién es esa niña? —preguntó Angela observando con suma aten