—Señor, hemos revisado todo el terreno. Todo indica que sí; aquí es el lugar donde Luis Pastrana se esconde. —dijo un hombre a través de un radio cifrado.
—¿Estás completamente seguro? —dijo Pietro sorprendido, pues esto era algo que le había pasado el dato Moretti.
—Sí, ese tal Pastrana está aquí; de hecho, tenemos retenida a una de las mucamas; ella nos ha dicho algo muy interesante…
—¿Qué sucede? —respondió Pietro intrigado.
—La mujer que tiene retenida, esa tal Amelia Torres, acaba de dar a