- Tadeo, ¿puedes ir por un café?
- Señor, pero tiene el estómago vacío, le va a hacer daño el café, ¿quiere que le traiga algo más? -dijo el joven sin percatarse de que Luciano buscaba la manera de quedarse a solas con la joven.
- ¡Cómprame algo de comer, entonces! -dijo Luciano, lanzándole una mirada asesina y revisa si ya tienen avances en lo que te solicité.
- ¡Sí, señor! -dijo Tadeo saliendo de la habitación.
Tras aquello, Luciano jaló una silla que había en el lugar y tomó asiento a un lado de la camilla donde estaba Vania y su bebé.
- Bien, ahora que estamos solos, dime, ¿qué es lo que hacías en ese lugar? ¡Quiero la verdad!
Vania miraba a su hermosa bebé, volteó a ver al hombre que se había sentado a su lado y dijo:
- Ahí me llevo Paolo luego de casarnos…
- ¿Cómo que te llevo ahí? Es decir que tú no has estado con él en todo este tiempo, ¿por qué su móvil marcaba que él estaba ahí?
- Tiene como un mes que no lo veo, la última vez que fue, tuvimos una discusión y yo… Yo sin quere