Paolo sentía un gran dolor en el cuerpo, el cual lo hizo abrir los ojos, al hacerlo, se percató de que estaba en el hospital. Trato de moverse, pero, rápidamente, se dio cuenta de que tenía el brazo inmovilizado y no se podía mover con facilidad.
- Por fin despiertas… -se escuchó la voz de Massimo.
- Padre… -dijo Paolo sin entender que lo que sucedía.
- No trates de moverte, el doctor dijo que no te ocurrió nada grave, salvo un esguince en el tendón del brazo derecho, el cual supongo usas para c