Isabella respiró hondo y habló con voz firme:
—Activemos nuestra contra respuesta ahora mismo. Tenemos todo preparado.
La batalla mediática continuaba, pero esta vez con la empresa unida, respondiendo de forma ágil y transparente. El nudo en el estómago de Isabella no era por miedo, sino por la certeza de que la guerra apenas comenzaba, aun cuando Celeste parecía al borde del abismo.
La mañana siguiente amaneció inusualmente cálida, con el cielo despejado y un aire pesado que presagiaba torment