El amanecer llegó con una bruma ligera, pero para Isabella su día comenzó con luz clara en la mirada. Se sentó en su escritorio, frente a la ventana, repasando los informes que Dani le había enviado poco antes del amanecer. El intento de difamación de Celeste ya no era más que una cosa de pasado: los medios habían desmentido, las redes sociales habían olvidado pronto, y la junta directiva había mostrado confianza en su liderazgo. Sin embargo, Isabella sabía que la calma tras la tormenta suele s