—Hoy te ves guapo, ¿eh? —comentó Monique a Joshua mientras abría la puerta de su condominio.
Una dulce sonrisa se dibujó en los labios de él al oírla. —Claro, tengo que verme bien. Hoy conoceré a tus padres —respondió con un toque de humor—. Así que debo lucir lo mejor posible.
Monique no pudo evitar sonreír ante su respuesta. Ese día viajarían a su ciudad natal en Florida. Había pensado visitar a su familia, ya que llevaba casi un mes sin ir a casa. Hablaba con ellos todos los días por teléfon