Mi día inició de la siguiente forma: sentada con mi papá en el porche de la casa, a la muy temprana hora de las seis y media de la mañana. El hombre a mi lado, mi adorado papá por el que daría la vida hasta que me levanta temprano, me pidió que lo acompañará para que le diga el nombre de todos los vecinos, los cuales a esta hora ya se encontraban saliendo de sus casas para ir a trabajar.
—Ese de allá es el señor Dereck, el suele practicar artes marciales y está estudiando su segunda carrera. —