No sé cómo terminé aquí.
Sentada en aquella oficina fría, con las manos temblando mientras el representante del Comité de Arte hablaba con una voz tan plana que parecía disfrutar arruinando vidas.
—Debido a las irregularidades detectadas, su licencia quedará suspendida mientras avanzan las investigaciones —dijo, como quien anuncia que lloverá.
Mi corazón cayó al suelo.
Lo sentí, literalmente. Un peso. Un golpe.
Un miedo que se me clavó en el vientre como un cristal roto.
—¿Suspendida…? —pregu