El eco de mis pasos y los del investigador se mezclaban con el zumbido constante del estacionamiento subterráneo. Olía a concreto húmedo, a aceite viejo, a secretos que preferían quedarse enterrados. Estabamos en la salida lateral, donde él me aseguraba que estaríamos solos para hablar con calma sobre los documentos que había encontrado respecto a mi vida antes del accidente.
Mi vida real.
Ethan Carter.
Galerista.
Propietario de Lefebvre Gallery en Nueva York, otra en París y socio de una te