No logro concentrarme.
Desde hace una semana, cada sonido en la casa, cada gesto de Isabelle, cada mirada de Hannah… todo se siente como una pieza suelta de un rompecabezas que no fui yo quien armó. Que alguien más armó para mí. Para encerrarme dentro.
Hannah me reveló lo que encontró.
O lo que leyó por accidente, según sus palabras.
Documentos que Isabelle dejó olvidados cuando compró la galería. Papeles que mencionaban un nombre que se quedó retumbando en mi mente durante días: Ethan Carter.