El aire se me congeló en los pulmones. Por un instante, el silencio del salon pareció retumbar en mis oídos. Sentí una corriente helada subir por mi espalda, la misma sensación que tenía cuando el peligro rondaba demasiado cerca. Toqué el papel con los dedos, intentando comprender el significado detrás de esas palabras. ¿Quién sabía que Elena estaba viva? ¿Quién podía atreverse a amenazarla… a amenazarnos?
David apareció en el salon al escuchar el timbre, con el rostro demacrado, la bata de do