Amy:
Tengo la mente en blanco, vacía de todo pensamiento racional al mirarlo. Apenas noto que sigue dentro de mí, pero no puedo procesar nada más en este momento. Me siento rota, destruida, el dolor aumentado de mi cuerpo por el intenso y punzante dolor de mi alma.
No sé porque este sexo duro me ha parecido como una violación ni por qué me
ha recordado a esos primeros días en la isla, cuando él era mi cruel captor y no
el hombre al que amo.
Solo hace un par de días, me torturó con un azotad