Alexis:
Subo las escaleras hacia la habitación con una bandeja de té y
galletitas saladas. Debería estar furioso con ella, pero, en lugar
de eso, siento una preocupación teñida de una cierta admiración.
Me ha desafiado, se ha encerrado en el baño y se ha colado en mi ordenador
para pagar una deuda que creía que debía. Sabía que la descubriría, pero aun así lo
ha hecho y no puedo evitar respetarla por ello.
Yo hubiese hecho lo mismo si
estuviera en su lugar.
En realidad, debería haberlo e