Amy:
Hago acopio de toda mi fuerza de voluntad para mantenerme despierta mientras escucho el ritmo
constante de la respiración de Alexis. Me pesan los párpados y siento el cuerpo
adormecido por la extenuación de haber saciado mi apetito sexual. Solo quiero cerrar los ojos y dejar que me engulla la oscuridad reconfortante, pero no puedo.
Antes debo hacer una cosa.
Espero hasta que me cercioro de que él está dormido y entonces me libero cuidadosamente de su abrazo. Compruebo con alivio que no s