Alexis:
—Stromae sabe que estamos vivos —le digo a Amy en la cena, estudiando su reacción con atención—. Lo acabo de saber por uno de los contactos del Medio Oriente.
Sus ojos se agrandan por la sorpresa y la consternación.
—¿Y qué? ¿Se supone que el creyera que habíamos muerto?
—Sí, eso nos daba algo de ventaja. —Hago lo posible por contener la rabia.
—Era obvio que lo del almacén era una emboscada. Se suponía que no saldríamos vivimos de allí.
—Sí. — Amy frunce el ceño—. el inglés no esta