Amy:
Me volví a quedar dormida en el avión, aunque no sé cuánto tiempo duró el vuelo.
Alexis me despierta antes de aterrizar y lo sigo adormilada.
Un aire cálido y húmedo me da en la cara nada más desembarcar; es tan sofocante que parece una manta mojada. Vaya que Italia es, creo incluso es más calurosa que España , donde suele hacer unos dieciséis grados,pero esto parece una sauna. Llevo puestas las botas de invierno y un suéter de lana y me estoy cociendo.
—¿Dónde estamos? —pregunto según m