Isabella intentó apartarse de Leonardo, pero antes de que pudiera hacerlo, él la sujetó con más firmeza y, sin pensarlo demasiado, inclinó su rostro hacia el de ella. Antes de que pudiera protestar, sintió los labios de Leonardo sobre los suyos. Fue un beso inesperado, cargado de intensidad y pasión, que la dejó completamente desconcertada.
Al principio, Isabella quiso resistirse, pero la calidez de aquel beso y la forma en que él la sostenía la hicieron ceder. Lentamente, cerró los ojos y resp