.Leonardo, atrapado en una mezcla de emociones que ni él mismo lograba comprender, miró a Isabella fijamente mientras seguían moviéndose al ritmo de la música. Sus ojos buscaban respuestas en los de ella, pero lo único que encontró fue una mezcla de sorpresa y desconcierto. Fue entonces cuando, sin pensarlo, se inclinó hacia ella y la besó.
El salón entero pareció detenerse. Isabella abrió los ojos, sorprendida, y por un instante pensó en apartarse, pero el gesto fue tan inesperado y lleno de i