Mundo ficciónIniciar sesiónA la hora de comer, decidí ir al centro comercial a buscar un vestido que se ajustara a mi bolsillo y estuviera a la altura del evento del sábado. Catherine me acompañaba, ayudándome en esa búsqueda complicada.
Después de casi una hora entrando y saliendo de tiendas, Catherine vino hacia mí con una sonrisa enorme en la cara. Me entregó un vestido y, sin dejarme







