Mundo ficciónIniciar sesión(Diogo)
Entré en el coche, respiré hondo y cerré la puerta con calma. El silencio dentro del vehículo era casi asfixiante. Apoyé un momento la cabeza en el asiento de cuero, con los ojos cerrados, sintiendo la rabia latir como un tambor en el fondo de mi mente. Pero no podía dejarme consumir, la inteligencia siempre es m&aacut







