Mundo ficciónIniciar sesiónMi pecho subía y bajaba con furia. Le miré tirado en el suelo, gimiendo, la sangre corriendo sobre el mármol blanco.
—Ahora vais a escucharme los dos —mi voz salió grave, controlada, pero cargada de amenaza.
Renato gemía en el suelo, intentando frenar la sangre que le caía por la nariz. Lurdes temblaba de pie, pál







