Mundo de ficçãoIniciar sessãoLucas dejó escapar una risita y me miró con los ojos brillando.
— ¡Yo se lo voy a contar todo! ¡Y también le voy a leer mis libros favoritos!
Miré a Diogo, que ya me observaba con los ojos húmedos y un sorriso que lo decía todo. Le devolví la sonrisa, sintiendo un calor precioso en el pecho.







