116. Consecuencias de sangre
—Esto no se ve nada bien —murmuró Sarah, aun con sus garras listas para destrozar el rostro de Josephine —en fin, me da igual… a ver “querido esposo” hazte a un lado, déjame hacerle un cortesito en la cara a tu golfa Druida…
—Te acercas un paso y te arrepentirás… —susurró Malcolm y luego Sarah y los niños se voltearon bruscamente en dirección a la puerta cuando sintieron algo.
—Alguien viene… —susurró Zacary, en el momento justo que las puertas principales de ese salón se abrieron de golpe.
Malcolm, aún en su forma lupina y cubierto de sangre, seguía interponiéndose de forma protectora entre Sarah y Josephine cuando en ese mismo momento un contingente de guardias reales irrumpió en el salón, encabezados por Lord Nathaniel Briarcrest que los había ido a buscar, y el Capitán de la Guardia de Altocúmulo.
—¡Ahí están! —exclamó Nathaniel, señalando dramáticamente hacia Malcolm y su familia—. ¡Tal como les dije! ¡Han masacrado a Lord y Lady McTavish, tengo a los guardias que estaban aquí de