116. Consecuencias de sangre
—Esto no se ve nada bien —murmuró Sarah, aun con sus garras listas para destrozar el rostro de Josephine —en fin, me da igual… a ver “querido esposo” hazte a un lado, déjame hacerle un cortesito en la cara a tu golfa Druida…
—Te acercas un paso y te arrepentirás… —susurró Malcolm y luego Sarah y los niños se voltearon bruscamente en dirección a la puerta cuando sintieron algo.
—Alguien viene… —susurró Zacary, en el momento justo que las puertas principales de ese salón se abrieron de golpe.
Mal