511. El francés y su verdad incompleta.
Narra Lorena.
No sé muy bien qué esperaba encontrar al aceptar esta cita, si un hombre vestido de terciopelo con acento de novela, un seductor elegante como los que se pavonean en los recuerdos ajenos, o tal vez un extranjero que usara mi fragilidad como trampolín para otra de sus conquistas disfrazadas de rescate, pero lo que tengo delante, en cuanto cruzo la puerta del hotel de tres estrellas que él eligió, es la austeridad más vulgar, un pasillo alfombrado con manchas antiguas, lámparas que