506. El espejo roto.
Narra Dulce.
No sé cuánto tiempo ha pasado desde que todo se quebró alrededor mío, desde que la pólvora me quemó la garganta con su olor y las siluetas de esos hombres cayeron como marionetas sin hilos frente a mí, pero todavía siento que sigo caminando dentro de esa noche, dentro de ese silencio que Tomás impuso con la violencia de sus disparos y la dulzura peligrosa de su voz. Me repito que debería odiarlo, que debería huir, y sin embargo estoy aquí, en su casa, respirando el mismo aire que é