468. La jaula prometida.
Narra Dulce.
La puerta de hierro se abre con un movimiento tan suave que parece imposible que exista, como si el metal se deslizara en el aire y no sobre bisagras, y Jean-Pierre es el primero en bajar, su figura impecable recortándose contra la penumbra, trajeado como siempre, con ese aroma imposible de olvidar que mezcla el lujo afilado de un perfume caro con el eco fantasmal de la pólvora reciente, guiándome con la naturalidad de quien conduce a alguien no hacia la salvación, sino hacia un in