384. Cómo domar lo que te desea.
Narra Tomás Villa.
La habitación está hecha de sombras elegantes.
El mármol claro del suelo apenas refleja la luz cálida y traicionera de una sola lámpara de pie, en el rincón más lejano. Las paredes son altas, recubiertas con molduras coloniales y cortinas de lino pesado que susurran con cada respiración del viento nocturno. El aire huele a vino tinto caro, a madera lustrada, a sudor contenido. A mí.
Todo acá lleva mi firma.
Él está en el centro.
Atado a una silla de roble pulido que alguna ve