Capítulo 95. Bestialidad.
En cuánto llegó, Marcelo, su padre estaba hablando con Leonardo en la entrada de Aegis. Al ver la tormenta en los ojos de Johan, Marcelo solo le sujetó el hombro y afirmó con la cabeza. No quería disculpas, no las necesitaba. Verlo de nuevo era suficiente para él.
Aunque para su hijo no. Él sabía que debía hacer algo para remediarlo, solo que no era momento para pensar en nada más.
Caminó entre los segmentos de seguridad que dividían el espacio. Se hundió lejos de las oficinas, talleres o sa