Capítulo 69. Tortura mental.
La lluvia golpeaba con furia el parabrisas, como si quisiera atravesarlo. El cielo gris no prometía tregua, y cada gota que resbalaba por la ventanilla parecía marcar el compás de la rabia contenida de Johan.
Pisó el acelerador desde que salió de la mansión Crown, como si con ello pudiera borrar todo lo que salió de su boca. Porque ellos debían odiarlo...
No debían sentir nada por él. No con lo que cargaba adentro.
Su mano se apretó contra el pecho. El ardor seguía ahí, como un hierro candente