Capítulo 54. Encrucijada
Salomé fue directo al hotel, en donde guardó todas sus cosas en el bolso que cargaría, para no estar apresurada después. Siempre le pasaba y ahora no necesitaba eso.
—Tenemos poco tiempo— advirtió Julian desde la puerta.
Ella movió la cabeza, viendo que su prometido ya estaba casi listo, pues solo le faltaba el saco. Estaba ensayando su discurso para que nada se le pasara en cambio y ella aún debia ducharse.
Redujo el tiempo a todo, preparándose mentalmente tambien para que nada se le olvidar