Capítulo 50. Pupilas electrizantes.
—Suelo hacer otras actividades— Johan se rehusó a montar un toro ante el desafío de Julian. —En mi familia corremos riesgos solo cuando son necesarios.
—¿Cómo cuáles?
Johan se guardó la palabra, optando por otra forma de contestar.
—Algunas que suelen intimidar al contrincante— dijo sin apuro. Julian rió irónicamente
—¿Crees que tu apellido me intimida?— aunque la pregunta requería una respuesta de su parte, él recorrió la silueta de la mujer detrás. Era más llamativo.
Salomé desvió la mira