Capítulo 51. Terquedad.
—¿Y avisarle a las autoridades no te pasó por la cabeza?— inquirió Salomé molesta.
—Ahora no— el candidato Sullivan se vio afligido ante las palabras, por lo que la joven mujer desistió de su enfado por su falta de sentido común.
—Sugiero que le pongamos más atención a este tipo de cosas— Salomé colocó la barbilla en sus puños, mientras veía la nota que Julian le mostró a Tedd al volver al hotel. —Tomarlo a la ligera es un error grave y no estamos para eso.
—Por primera vez opino exactamente lo mismo que ella— murmuró el asesor. —Estas amenazas podrían representar algo más crítico para tu carrera que solo tener mal prestigio.
—Más seguridad sería lo ideal— Salomé se puso de pie, mientras veía a Julian con los ojos sobre la nota. —Sable ha de tener algunos contactos. Es buen escolta y creo que será...
—¿Cómo creen que se verá ante el ojo público que de la nada comience a contratar más seguridad?— Julian interrumpió a su prometida. —Las especulaciones se van a disparar sobre lo paran