Capítulo 51. Terquedad.
—¿Y avisarle a las autoridades no te pasó por la cabeza?— inquirió Salomé molesta.
—Ahora no— el candidato Sullivan se vio afligido ante las palabras, por lo que la joven mujer desistió de su enfado por su falta de sentido común.
—Sugiero que le pongamos más atención a este tipo de cosas— Salomé colocó la barbilla en sus puños, mientras veía la nota que Julian le mostró a Tedd al volver al hotel. —Tomarlo a la ligera es un error grave y no estamos para eso.
—Por primera vez opino exactamente