Capítulo 229. Maneras inexplicables.
Dos niños caminaban, lento y con sumo cuidado en el altar. Uno de casi cuatro y el otro aún más pequeño, con un traje oscuro que los hacía ver adorables, lanzando pétalos de rosas blancas para formar un camino.
Avery capturaba la imagen de ambos, mientras Lina los animaba a seguir. Y aunque Anthony no estuviera sonriendo, Génesis sabía que ese gesto se los ofrecía sólo a sus hijos. Casi suavizando su rostro cuando la pequeña Linneth les lanzó un beso, tanto a sus padres como a sus abuelos. Sara