Capítulo 192. Su anomalía favorita.
—¿Entendí mal, o usted acaba de darles la victoria a sus enemigos? —preguntó el último hermano de los Revelo, provocando que una sonrisa tranquila apareciera en el rostro del rubio que salía del edificio.
Todos agrupados mostraban obediencia.
—Señor, si… —intentó aclarar, pero el portugués le indicó que guardara silencio un instante.
Valente apoyó la espalda contra el asiento del coche, cruzando una pierna sobre la otra con absoluta calma.
—¿Escuchaste lo que dije antes del ego, mascota? —inqu